(Prensa EVP – 18 de junio de 20226). – En el marco del Plan de Formación Masiva en Planificación Popular, se llevó a cabo con éxito el curso «Fuentes de Información del Sistema Estadístico y Geográfico Nacional (SEGEN) en el Sistema de Planificación Pública y Popular». La jornada académica e institucional, transmitida desde la Escuela Venezolana de Planificación (EVP), sirvió como plataforma para el debate profundo sobre la democratización del dato, la refundación de la arquitectura estadística del Estado y el rol protagónico de las comunidades organizadas en la construcción de una gestión pública científica y soberana.
El encuentro contó con las ponencias magistrales del Vicepresidente Sectorial y Ministro del Poder Popular de Planificación, Ricardo Menéndez; el Presidente de la Escuela Venezolana de Planificación, Ricardo Molina; y el Vicepresidente del Instituto Geográfico de Venezuela Simón Bolívar (IGVSB), Alí Peña. Las autoridades coincidieron en que el SEGEN representa una ruptura paradigmática frente a la metodología tradicional, pasando de una medición centralizada y tecnocrática a un sistema vivo, anclado en la microescala del territorio.
Ricardo Menéndez: Refundación científica del SEGEN y la consolidación de la Toparquía
La apertura conceptual del bloque de orientaciones estuvo a cargo del Vicepresidente Sectorial de Planificación, Ricardo Menéndez, quien centró su intervención en el sustento legal y metodológico que reviste al Sistema Estadístico y Geográfico Nacional, concebido formalmente dentro de la Ley Constitucional del Plan de la Patria. Menéndez adelantó la necesidad de adecuar los marcos jurídicos de los institutos nacionales de estadística y geografía para adaptarlos a este mandato constitucional de agregación espacial.
Haciendo una revisión teórica y filosófica, el ministro rescató las tres raíces de la Revolución venezolana, vinculando el concepto robinsoniano de toparquía (el gobierno del lugar) con las dimensiones espaciales planteadas por el Comandante Hugo Chávez a través de las «células geomunas».
«El espacio no está muerto, no está movido por la ordenación de un escritorio ni por una regla T; está movido por las leyes de la dialéctica social. Cuando despojas al espacio de su connotación revolucionaria, se vuelve isotrópico e inerte. El Plan de la Patria es un plan revolucionario porque define que la arquitectura geométrica fractal de nuestra sociedad se organiza a partir de los núcleos fundamentales que son las comunidades», argumentó Menéndez.
El titular de la cartera de Planificación contrastó el método de muestreo tradicional por encuestas aleatorias frente al nuevo desafío de cobertura total del SEGEN. Explicó que la unidad base de muestreo espacial y estadístico del país es la comunidad por su homogeneidad socio-organizativa, y proyectó el escalamiento del sistema desde los 3.000 nodos actuales hacia la incorporación activa de cada una de las comunas registradas. Asimismo, exhortó a las estructuras ministeriales a romper las «barreras amuralladas» de sus sistemas de información particulares, simplificar los formularios técnicos y avanzar de forma militante hacia un método científico de seguimiento directo de los planes espaciales, sectoriales e institucionales.
Ricardo Molina: El dato como herramienta de liberación y autoevaluación popular
Seguidamente, el ingeniero Ricardo Molina, Presidente de la EVP, enfatizó la necesidad urgente de que el manejo de la información trascienda los espacios meramente técnicos y se inserte en la cotidianidad del Poder Popular.
«El manejo de datos tiene que salir del maletín exclusivo del estadístico. Todas y todos tenemos que familiarizarnos con las técnicas, los métodos y las formas de medir, porque si la información la manejan unos pocos, al menos en la Revolución Bolivariana, no sirve de nada. Lo que está en pocas manos es para dominar y someter; el dato tiene que ser de acceso popular», aseveró Molina.
El presidente de la institución formativa desmontó el temor histórico hacia los indicadores de gestión, aclarando que bajo el modelo de planificación popular estos no se conciben como mecanismos punitivos o de vigilancia laboral, sino como herramientas pedagógicas de autoevaluación.
Molina puntualizó que un indicador efectivo debe ser medible, preciso y directamente vinculado a los objetivos estratégicos de la comunidad. En ese sentido, criticó las viejas prácticas burocráticas de presentar «tablas macro de indicadores irrelevantes», como el conteo plano de reuniones ejecutadas, e instó a priorizar indicadores de impacto real e interconectados de forma sistémica (sociales, económicos, políticos y ambientales). Finalmente, hizo un llamado a las más de 5.336 comunas del país a consolidar el hábito permanente de procesar, interpretar y, de manera rigurosa, compartir la información para mitigar la incertidumbre en la toma de decisiones locales.
Alí Peña: Cartografía de gestión y georreferenciación en tiempo real
El cierre técnico-operativo de la jornada estuvo a cargo del geógrafo Alí Peña, Vicepresidente del IGVSB, quien expuso la traducción práctica de estos conceptos mediante la ejecución de la Agenda Concreta de Acción (ACA) del instituto y el uso de tecnologías soberanas desarrolladas en el seno del Ministerio de Planificación.
Peña informó que, gracias a un despliegue coordinado con los voceros comunales de planificación, el Instituto Geográfico de Venezuela Simón Bolívar ha logrado formalizar y levantar los polígonos territoriales de más de 3.600 espacios comunales y circuitos económicos.
«No se trata de una delimitación impuesta; plasmamos en el mapa la definición fidedigna que la propia comunidad organizada maneja en sus salas de autogobierno. A través de aplicaciones móviles estructuradas por nuestros equipos técnicos, los propios habitantes capturan coordenadas y atributos geográficos, registrando su realidad a escala de manzanas y sectores», detalló Peña.
El funcionario presentó los mapas de síntesis local donde se evidencia el cruce de las variables de Población y Vivienda con infraestructuras del Estado. Como ejemplo del alcance del SEGEN, Peña destacó la georreferenciación y validación en campo de más de 23.000 planteles educativos a nivel nacional. Este cruce de datos permite identificar con precisión matemática la relación de equipamiento educativo por comuna, facilitando al Ejecutivo Nacional el encendido de alarmas tempranas y la optimización de recursos logísticos.