(Prensa EVP – 15 de octubre de 2026).- En el marco del Plan de Formación Masiva en Planificación Popular y del desarrollo del curso centrado en la democracia directa y el presupuesto participativo, el vicepresidente Sectorial de Planificación y ministro del Poder Popular de Planificación, Ricardo Menéndez, junto al presidente de la Escuela Venezolana de Planificación, Ricardo Molina, destacaron los avances estructurales en la consolidación del Estado comunal y la transformación de los modelos de gestión en Venezuela.
Durante las jornadas de formación, que han convocado a más de 20.400 participantes de todo el país los ponentes enfatizaron que la construcción del nuevo Estado exige desterrar los atavismos y vicios heredados del modelo capitalista e individualista.
Un hilo conductor directo: De la base territorial al Presupuesto Nacional
El ministro Ricardo Menéndez subrayó la trascendencia histórica de haber consignado recientemente ante la Asamblea Nacional la Ley de Presupuesto, la Ley de Endeudamiento Especial y el Plan Operativo Anual, instrumentos que este año reafirman una línea estratégica fundamental: la existencia de un hilo conductor absoluto entre las Agendas Concretas de Acción (ACA) formuladas en cada comunidad y barrio, y el Presupuesto de la Nación.
Menéndez explicó que este logro técnico y político se sostiene sobre una plataforma tecnológica unificada: «La plataforma donde se formula el presupuesto de la nación es la misma plataforma donde se formulan los proyectos de cada una de las comunas, donde llenan sus nudos críticos». Gracias a esta integración, la cartografía social y participativa elaborada a pulso por el pueblo se traduce directamente en un sistema de políticas públicas sectoriales que abarca los planes de infraestructura, servicios básicos y recuperación económica.
Hacia un modelo de gestión humanista, transparente y horizontal
Por su parte, Ricardo Molina profundizó en la definición conceptual del nuevo modelo de gestión, señalando que este establece cómo se planifica, organiza, ejecuta y controla el uso de los recursos para satisfacer las necesidades de las mayorías.
Molina contrastó la gestión capitalista, caracterizada por el burocratismo, la contratación por amiguismo y las jerarquías excluyentes, con el modelo socialista bolivariano. Este último se fundamenta en la horizontalidad, la solidaridad y la contraloría social, donde las salas de gobierno comunal y las vocerías territoriales deciden con autonomía el destino de los recursos. Asimismo, destacó que las compras vinculadas a los proyectos comunales deben estimular el desarrollo de las unidades de producción local y los circuitos económicos regionales, evitando la especulación y fortaleciendo la economía de base.
Democracia directa y participación de cara a la Consulta Popular
Ambas autoridades coincidieron en que los procesos de consulta popular que se desarrollan en el país no constituyen hechos aislados ni actos caritativos, sino la consolidación de un sistema de gobierno comunal de base. Representan, además, una manera distinta de ejercer los asuntos públicos en Venezuela.
En este sentido, se explicó que cada proyecto electo por las comunidades se inserta dentro de una familia de políticas públicas que garantiza el soporte técnico, los insumos, la maquinaria y los materiales necesarios para su ejecución exitosa. Frente a los retos que implica la construcción de este nuevo Estado, las autoridades hicieron un llamado a profundizar en la formación ética y moral, recordando que el error y el aprendizaje constante son parte de la vía revolucionaria.
Finalmente, el Gobierno Bolivariano reiteró su convocatoria a toda la ciudadanía a participar masivamente en los próximos procesos de selección de proyectos comunales, bajo la premisa de que la transformación integral del país se construye de manera colectiva, participativa y protagónica.