La historia no es una foto fija: reflexión estratégica sobre bolivarianismo y monroísmo desde la planificación nacional

(Prensa EVP – 26 de febrero de 2026).- En el marco del curso “Bolivarianismo y Monroísmo: La Lucha Histórica”, realizado en los espacios de la Escuela Venezolana de Planificación, el vicepresidente sectorial de Planificación, Ricardo Menéndez, abrió la jornada con una intervención orientada a desmontar el inmediatismo como categoría dominante en el análisis político contemporáneo.

En ese sentido, Menéndez planteó que la historia no puede asumirse como una sucesión de hechos aislados ni como una “película fragmentada”, sino como un proceso continuo en el que cada coyuntura crítica ha servido para abrir nuevas etapas de construcción. De allí que insistiera en la necesidad de comprender los acontecimientos recientes desde una perspectiva estructural y no meramente episódica.

Asimismo, al abordar la tensión histórica entre bolivarianismo y monroísmo, realizó un “cable a tierra” con fechas emblemáticas de la vida política nacional, como el 4 de febrero de 1992 y el 11 de abril de 2002, subrayando que lo que en apariencia fueron momentos de ruptura o amenaza terminaron convirtiéndose en puntos de inflexión para la consolidación del Poder Popular. En consecuencia, sostuvo que comprender el pasado con rigor histórico es condición indispensable para proyectar el futuro y evitar lecturas fragmentadas que impidan visualizar la “página siguiente” del proceso venezolano.

Posteriormente, el vicepresidente sectorial de Comunicación y Cultura, Miguel Ángel Pérez Pirela, centró su exposición en la dimensión comunicacional de la disputa histórica. A su juicio, si en otros siglos las batallas se libraban en campos físicos delimitados, hoy la confrontación se desarrolla en el terreno simbólico, narrativo y cultural. Por ello, afirmó que el pensamiento constituye el primer acto de planificación, pues antes de materializarse, toda realidad se construye en el ámbito de las ideas.

En esa línea argumental, señaló que la doctrina Monroe no es una referencia abstracta, sino una formulación histórica que ha orientado la política hemisférica estadounidense y que, en la actualidad, se expresa como disputa cognitiva frente al proyecto bolivariano. Sin embargo, destacó que la respuesta venezolana ha sido institucional y política, privilegiando la estabilidad, la paz y el funcionamiento de los poderes públicos frente a escenarios de provocación.

Finalmente, el presidente del Centro Latinoamericano Rómulo Gallegos, Pedro Calzadilla, aportó una lectura historiográfica que amplió el horizonte temporal del debate. En su intervención, enfatizó que la confrontación entre proyectos de dominación e independencia no comenzó en el presente, sino que forma parte de un proceso de larga duración que atraviesa más de cinco siglos de historia latinoamericana.

De igual manera, recordó que la formulación del monroísmo en 1823 se produjo prácticamente en paralelo al proyecto integracionista impulsado por Simón Bolívar, particularmente en el Congreso de Panamá de 1826, lo que evidencia que la tensión entre soberanía e intervención ha sido estructural en el continente. En consecuencia, sostuvo que el bolivarianismo no se reduce a una consigna política, sino que constituye un proyecto histórico de unidad de Nuestra América.

La jornada también contó con la participación de Mercedes “Chela” Vargas y otros intelectuales invitados, y alcanzó un hito organizativo al registrar un acumulado de 6.093.654 participantes en los procesos de formación masiva. Con ello, el Gobierno Bolivariano reafirma su compromiso con la formación política, la planificación estratégica y la construcción de conciencia histórica como pilares fundamentales de la soberanía nacional.