En el marco del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la presidenta encargada abogó por el multilateralismo, la seguridad energética compartida y la resolución de las diferencias mediante el diálogo político y el respeto soberano.
(Prensa EVP – 23 de septiembre de 2026) — Durante su intervención en el 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, expuso la posición doctrinaria, geopolítica e interna de la nación, marcando el inicio de una nueva etapa orientada al equilibrio institucional, la paz continental y la reconstrucción nacional. La jefa de Estado enfatizó que los principios irrenunciables del Estado venezolano descansan en el apego a la paz, la resolución pacífica de controversias, la solidaridad con el Sur Global y el rechazo a las medidas coercitivas unilaterales que limitan los derechos humanos y el desarrollo.
En el ámbito de la agenda global, la mandataria abordó seis áreas fundamentales para el desarrollo internacional. Reafirmó que la paz justa y duradera es la única salida sostenible ante los conflictos bélicos, al tiempo que denunció que las sanciones económicas vulneran el desarrollo humano y la superación de la pobreza. Asimismo, abogó por una conservación ambiental respetuosa de la seguridad alimentaria y el empleo, criticó la deslocalización comercial que debilita las industrias nacionales y destacó la estabilidad energética como una pieza estratégica indispensable, resaltando el valor geopolítico de los recientes acuerdos suscritos entre Venezuela y los Estados Unidos. Finalmente, exhortó a la comunidad internacional a preservar un uso constructivo y ético de la inteligencia artificial para impedir que esta profundice la brecha de desigualdad digital.
En materia territorial, la presidenta reiteró el reclamo histórico sobre la Guayana Esequiba, haciendo un llamado a la República Cooperativa de Guyana a retomar el marco normativo y negociador del Acuerdo de Ginebra de 1966 mediante negociaciones bilaterales. En el plano nacional, anunció el inicio de transformaciones políticas e institucionales destinadas a consolidar el renacer de la patria, lo que incluye una reforma jurídica integral para otorgar plenas garantías a la inversión y a la ciudadanía, así como el avance hacia procesos electorales transparentes, equitativos e inclusivos producto del diálogo interno. De igual forma, expresó su profundo agradecimiento a la Organización de las Naciones Unidas y a la comunidad internacional por la solidaridad brindada tras el doble terremoto del pasado 24 de junio.
Como parte de los nuevos horizontes diplomáticos, la jefa de Estado agradeció al presidente Donald Trump y a su administración por la disposición para restablecer los canales diplomáticos, consulares y de cooperación económica, destacando el trabajo conjunto en la lucha contra el crimen transnacional y la promoción del comercio en beneficio mutuo. Hacia el cierre de su alocución, y rememorando la vigencia del pensamiento del Libertador Simón Bolívar en vísperas del bicentenario de su proclama de diciembre de 1826, convocó a la juventud venezolana y a la diáspora a sumarse activamente en la edificación de una república próspera, plural y reconciliada con la comunidad internacional.