(Prensa EVP – 05 de marzo de 2026).– En el marco del curso “Chávez Vive en el Poder Popular: Democracia Directa y Estado Comunal”, desarrollado como parte del Plan de Formación Masiva en Planificación Popular, autoridades y dirigentes revolucionarios reflexionaron sobre los desafíos de la construcción del Estado Comunal y el papel del pueblo organizado en la transformación del modelo político, económico y territorial de Venezuela.
Menéndez: la planificación como herramienta para construir el futuro
Durante su intervención, el vicepresidente sectorial de Planificación, Ricardo Menéndez, subrayó la importancia de comprender el momento histórico que vive el país desde una perspectiva estratégica, superando las visiones inmediatistas para avanzar en la construcción del futuro.

Menéndez destacó que el proceso bolivariano ha venido impulsando una nueva forma de gobierno basada en la participación del pueblo organizado, donde la planificación se convierte en un elemento fundamental para articular las políticas públicas y orientar las transformaciones estructurales de la sociedad.
En ese sentido, señaló que el fortalecimiento del Poder Popular y la planificación desde los territorios constituyen pilares esenciales para avanzar hacia la consolidación de nuevas formas de gestión pública, en las cuales las comunidades organizadas participen activamente en la definición de prioridades, en la ejecución de proyectos y en el seguimiento de las políticas.
Asimismo, enfatizó que el desarrollo de instrumentos como las Agendas Concretas de Acción (ACA) permite organizar las demandas y potencialidades de los territorios, fortaleciendo la capacidad de planificación del pueblo y su articulación con las instituciones del Estado.
Molina: transformar el modelo económico y social
Por su parte, el Presidente de la Escuela Venezolana de Planificación, Ricardo Molina abordó los desafíos estructurales del proceso de transformación económica y social que impulsa el proyecto bolivariano.
Molina destacó que uno de los objetivos fundamentales del proceso revolucionario consiste en superar el modelo dependiente del rentismo petrolero para avanzar hacia la construcción de un nuevo sistema económico productivo socialista, orientado al desarrollo nacional y al bienestar del pueblo.

En este sentido, explicó que la transformación del modelo económico debe estar acompañada por cambios profundos en el ámbito social, garantizando la inclusión, la justicia social y el fortalecimiento del protagonismo popular.
Asimismo, resaltó la importancia de impulsar procesos de descolonización cultural, orientados a superar los patrones de pensamiento impuestos históricamente por la modernidad capitalista occidental en América Latina, promoviendo nuevas formas de conciencia colectiva vinculadas con los valores de la solidaridad, la organización y la construcción de una sociedad más justa.
Rivero: el pueblo debe convertirse en sujeto planificador
En su intervención, el presidente del Instituto Venezolano de Planificación Aplicada (IVPA), Camilo Rivero, profundizó en los fundamentos conceptuales y jurídicos de la democracia participativa y protagónica, destacando el papel central del pueblo organizado en la construcción del nuevo modelo de Estado.
Rivero explicó que la democracia, entendida como forma de organización política, tiene como base la soberanía del pueblo, la cual puede ejercerse de manera directa o a través de representantes. Sin embargo, señaló que el proceso bolivariano plantea avanzar hacia formas superiores de democracia, donde el protagonismo del pueblo se exprese de manera directa en la gestión de los asuntos públicos.
En ese sentido, subrayó que el pueblo debe transformarse en Poder Popular, es decir, en un sujeto colectivo organizado, con conciencia política y capacidad para ejercer funciones de gobierno en los distintos ámbitos de la vida social.

El presidente del IVPA destacó además que la planificación pública y popular constituye una herramienta fundamental para hacer efectiva la democracia directa, ya que permite organizar la participación del pueblo en la formulación, ejecución y seguimiento de las políticas públicas.
Recordó que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece claramente que la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo y reconoce diversos mecanismos de participación popular, los cuales se articulan con el sistema de planificación nacional establecido en el Plan de la Patria.
En este contexto, explicó que la comuna se consolida como la unidad territorial fundamental para el desarrollo de la planificación comunal y para la construcción de una nueva territorialidad del Estado.
Rivero señaló que, a través de herramientas como la cartografía social, la historia local, la identificación de nudos críticos, el reconocimiento de las potencialidades del territorio y la elaboración de Agendas Concretas de Acción (ACA), las comunidades organizadas avanzan en la construcción de sus propios planes de desarrollo.
Hacia un pueblo planificador
Finalmente, Rivero destacó que uno de los retos fundamentales del proceso bolivariano consiste en avanzar hacia la consolidación de un pueblo planificador, capaz de comprender su realidad y de intervenir en ella de manera consciente para transformarla.
“Resulta imposible transformar una realidad que no se conoce”, afirmó, al subrayar la importancia de la planificación pública como herramienta para estudiar, comprender y transformar las dinámicas sociales, económicas y territoriales.
En este sentido, señaló que la planificación popular debe ponerse al servicio del pueblo organizado como un instrumento de autogobierno que permita elevar las condiciones de vida de las comunidades y avanzar en la construcción de una nueva sociedad basada en la democracia participativa y protagónica.
Con estas reflexiones, el Plan de Formación Masiva en Planificación Popular continúa consolidándose como un espacio de debate, formación política y fortalecimiento del Poder Popular, orientado a profundizar la construcción del Estado Comunal y del proyecto histórico bolivariano de sociedad.